Fabula de la tortuga y el águila

En la fabula infantil de la tortuga y el águila de Felix Maria Samaniego, nos cuenta la historia de una tortuga que le pedía insistentemente a un águila que la enseñase a volar, hasta que el águila se canso y le subió por lo alto para soltarla después, ya que la tortuga no entendía lo que el águila tan insistentemente le aconsejaba.

La moraleja de esta Fabula es que cuando alguien que entiende de algo nos da un consejo, deberíamos aceptarlo en lugar de insistir mas en ello, ya que corremos el riesgo de que la persona a la que le pedimos el consejo se canse y nos enseñe las “malas consecuencias” de aquello que queremos.

  Fabula de la tortuga y el águila

Una Tortuga a un Águila rogaba

le enseñase a volar; así le hablaba:

” Con sólo que me des cuatro lecciones

ligera volaré por las regiones:

ya remontando el vuelo

por medio de los aires hasta el cielo.

veré cercano el Sol y las estrellas

y otras cien cosas bellas.

Ya, rápida, bajando,

de ciudad en ciudad iré pasando:

y de este fácil delicioso modo

lograré en pocos días verlo todo. ”

La Águila se rio del desatino.

Le aconseja que siga su destino

cazando torpemente con paciencia,

pues lo dispuso así la Providencia.

Ella insiste en su antojo ciegamente.

La reina de las aves prontamente

la arrebata, la lleva por las nubes.

” Mira, -le dice- mira cómo subes. ”

Y al preguntarle, dijo: ” ¿Vas contenta? ”

Y la deja caer y la revienta.

Para que así escarmiente

quien desprecia el consejo del prudente.

 

Felix Maria Samaniego

Por el 04-09-2013 Categoria: Fabulas de Samaniego, fabulas infantiles

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