Fabula de la cigüeña

La fabula infantil de la Cigüeña, nos cuenta que una cigüeña esta en un río comiendo ranas. Pero mientras para las ranas es un depredador, al que hay que tenerle miedo, para otros animales es bienvenido,  ya que para ellos la cigüeña es un ave amigable y simpatica.

La moraleja de este cuento infantil es que dependiendo de quien juzgue a una persona esta puede ser un amable compañero o un despiadado verdugo, ya que los puntos de vista son totalmente diferentes.

Fabula de la cigüeña.

 

De paso acompasado, con los anteojos puestos, alzando los pies con majestuosa precaución, iba la
cigüeña, clavando a cada rato su largo pico en el suelo húmedo, matando y tragando por familias enteras los sapos, las ranas, las lagartijas y demás inocentes bichos.
Sin más defensa que sus quejas, los pobres en vano le pedían piedad, y la llanura resonaba del triste
coro de sus ayes y de sus maldiciones al terrible tirano.
Impasible, seguía su obra la cigüeña, indiferente a quejas que no entendía; encontrando, sí -aunque
llena de tierna indulgencia-, que todos esos infelices, realmente, metían demasiada bulla con sus gritos y que harían mejor en callarse…
En la falda del bañado, conversaban en aquel momento la mulita, la vizcacha y el zorrino.
-¡Mira! -dijo la mulita-. Ahí está la cigüeña. Habrá venido a pasar su habitual temporada. ¡Cuánto me alegro! Pues, es un gusto pasar un rato con tan buena persona.
-Cierto que es muy buena persona, y tan reservada- afirmó el zorrino.
-¡Excelente persona! -dijo la vizcacha. Y los tres formando coro: -¡Excelente persona!- repitieron con convicción.
Según el juez, es el juicio.

 

Anonimo.

Por el 17-04-2013 Categoria: fabulas infantiles

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